elaboracion artesanal

El proceso comienza con la extracción de los frutos de la pulpa del árbol. Estos frutos se dejan secar al sol y una vez secas, se rompen golpeándolas con una piedra para extraer las semillas. Las cáscaras se usan como combustible para el fuego y las semillas se tuestan.

Una vez tostadas se les añade agua para formar una pasta maleable. Precisamente mediante la presión sobre esta pasta se extrae el aceite. Es un proceso laborioso aunque los beneficios de este aceite bien merecen el duro trabajo.

El aceite de Argán no sólo beneficia a quienes lo consumen si no que también, gracias a las cooperativas de comercio justo, a las personas con pocos recursos económicos que se están enriqueciendo a base de la extracción y producción de este exclusivo producto

Las encargadas de la producción de aceite de Argán son, en su mayoría, mujeres Bereberes que gracias al aumento de la venta de este producto han conseguido salarios justos e incluso medias jornadas para poder atender también a la familia.

En esto han tenido mucho que ver las cooperativa de comercio justo que han intervenido en la producción del aceite. Con las medidas impuestas, no sólo se han obtenido sustentos para las mujeres sino también la mejora de su estatus social, lo que, a largo plazo, ayudará a erradicar el machismo existente en la tribu.

Estas cooperativas no sólo se encargan de asegurar un comercio justo de aceite de Argán, sino que también se encarga de cuidar los bosques para acabar con el problema de extinción
del árbol de Argán.